Serie Volnay - Olivier Barde-Cabuçon [Multiformato]


Volnay 1 - Casanova y la mujer sin rostro - Olivier Barde-Cabucon - copia (2)Casanova y la mujer sin rostro París, 1759: apenas un par de años antes el joven Volnay, pese a su poca simpatía por la monarquía, salvó a Luis XV de la muerte en el atentado perpetrado por Damiens, y agradecido el monarca creó para él el cargo de comisario de las muertes extrañas. Por eso, al ser hallado el cadáver de una mujer sin rostro en París, el caballero de Volnay se encarga del caso. Para empezar, encuentra en el cuerpo una misteriosa carta con el sello del rey, y la presencia del libertino Casanova en el lugar del crimen no deja de intrigarle. A petición del comisario, los restos de la joven no son trasladados al depósito del Châtelet, sino confiados a su ayudante, un monje tan erudito como hereje. La autopsia y los primeros elementos de la investigación conducen muy pronto a Volnay a Versalles, al gabinete del rey, a las casas acondicionadas para la marquesa de Pompadour en el Parque de los Ciervos y al laboratorio del enigmático conde de Saint-Germain... Con una escritura ágil y elegante, Olivier Barde-Cabuçon construye una magnífica novela negra protagonizada por un personaje de gran originalidad y, a la vez, nos ofrece el espléndido retrato de un fascinante periodo histórico. Misa negra Una noche de diciembre de 1759, el cuerpo sin vida de una joven es encontrado sobre la gélida tumba de un cementerio parisino. No hay sospechosos, y las únicas pistas son una hostia negra, un crucifijo y unas huellas de pasos. En la cancela de otro cementerio aparece un cartel que reza: «Prohibida a Dios la entrada a este lugar». El comisario de muertes extrañas Volnay, junto a su ayudante, el no menos extraño monje hereje, siempre mal vistos por los poderes oficiales, solo podrán contar con sus propias fuerzas para desenmascarar a los organizadores de los rituales satánicos. En esta segunda entrega de las aventuras del caballero Volnay, Olivier Barde-Cabuçon hace revivir un París pintoresco en el que a cualquier hora del día se arrojan baldes de agua sucia por las ventanas, donde los pícaros son los amos de la vida nocturna, y donde se ofician misas al revés sobre las lápidas de los cementerios. Mientras, a pocas leguas de allí, Versalles extiende el trazo limpio de sus jardines, como si quisiera ocultar las oscuras intrigas de sus prestigiosos moradores. Entre esos dos polos opuestos, Olivier Barde-Cabuçon desarrolla una diabólica intriga jugando con el desbaratamiento y la inversión de las normas establecidas.

UPLOADED

Aretha

Compartir